Una mirada restaurativa sobre el deporte

19/07/2021

La visión de los programas de la fundación con relación al mundo del deporte parte de una serie de presupuestos de acuerdo a la forma en que entendemos su papel en el individuo y la sociedad.  En primer lugar, pensamos que el deporte es, fundamentalmente, una práctica social, esto significa que nos conecta, nos une, nos relaciona a unos con otros.  En segundo lugar, lo pensamos como un desarrollador y potenciador de nuestras habilidades, nuestras destrezas y nuestras competencias.  En tercer lugar, lo concebimos en términos de un desarrollo vinculado al aprendizaje en un sentido amplio.

Si asumimos estas tres ideas, podemos decir que el deporte es un espacio:

1. Relacional

2. Pedagógico

3. Comunicacional

4. Ético, o de buenas prácticas 

Las relaciones en el deporte

Desde el punto de vista de las relaciones humanas tenemos en Funrepar dos programas para trabajar la construcción y el desarrollo de esas relaciones. 

Un Deportista en la Familia, busca mejorar la conexión entre las instituciones deportivas y las familias de los jugadores que pertenecen a dichas instituciones. En este programa nos interesa primordialmente crear sinergias que ayuden a mejorar la relación entre estos dos espacios, que ayuden a trabajar procesos formativos y de desarrollo de un mejor deportista. 

En segundo término, creamos un programa vinculado al espacio de relaciones, con el que trabajamos el modelo de relación, especialmente en los espacios de comunicación entre entrenadores y jugadores. 

Desde Funrepar hemos desarrollado una metodología de trabajo que tiene como principal objetivo mejorar la performance de los equipos y de los jugadores a través de la mejora del diálogo y de las técnicas de comunicación entre jugador y entrenador. 

Deporte como espacio pedagógico

Estamos convencidos de la fuerza formativa y capacitadora que tiene el deporte en dos sentidos: tanto como canal, es decir, ser una buena manera de transmitir conocimientos, como en términos de mensaje, entendido como creador de mensajes que son positivos para el individuo y para la sociedad. 

Ya sea como canal de transmisión de conocimientos o como construcción de esos conocimientos como mensaje, el deporte tiene una faceta pedagógica que en la fundación consideramos muy importante. 

Para ello hemos desarrollado programas que ayudan a la formación de los jugadores en el ámbito de sus competencias, destrezas y habilidades del ser del jugador. Creemos en la idea de trabajar en la formación de estas competencias, destrezas y habilidades, que ayudan al jugador y a su entorno en un doble sentido. 

Por un lado, mejoran sus habilidades sociales y su capacidad para desarrollarse como persona, como individuo y como miembro de una comunidad. Por otro lado, suponen una mejora desde el punto de vista de la performance, de su papel como jugador en el terreno de juego. 

El programa de competencias, destrezas y habilidades del ser se construye para insti- tuciones deportivas desde los seis años hasta el plantel superior de cualquier disciplina deportiva. Trabajamos en una multiplicidad de dinámicas formativas en ese espacio. 

El segundo programa trabaja según el tipo de juego o práctica deportiva específica. Se definen perfiles de trabajo con cada uno de los jugadores según el lugar que ocupan y que desarrollan dentro del terreno de juego. 

Esto permite focalizarse en el mejor desarrollo de sus competencias mentales para realizar la actividad que les corresponde dentro de ese terreno de juego. 

La comunicación en el deporte

Un aspecto que consideramos muy importante está vinculado con la comunicación de las instituciones deportivas para que puedan mejorar la forma en que conectan con los otros sistemas que están vinculados con el deporte: la escuela, el barrio, las instituciones políticas, la capacidad que tenga una institución de transmitir un mensaje que logre una mejor y mayor cantidad de personas que se aproximan a la institución deportiva y al deporte o algún deporte en concreto. 

El desarrollo que hacemos es la construcción de una estrategia comunicacional para mejorar el trabajo de las instituciones deportivas y para mejorar la transmisión de esos mensajes. Se parte de un diagnóstico, a partir del estudio y análisis de la práctica comunicacional, y se plantea un plan de trabajo y desarrollo.

La ética o buenas prácticas del deporte

El cuarto espacio tiene que ver con el aspecto ético o de buenas prácticas, en Funrepar nos interesa desarrollar propuestas que trabajen, por un lado, todo lo que está vinculado a los prejuicios y estereotipos discriminadores en una multiplicidad de factores o de elementos que pueden ser género, etnia, clase social, etc. Para eso desarrollamos el programa estereotipos y prejuicios discriminadores. 

Trabajamos con chicos de entre 10 y 14 años para enseñarles a enfrentar esos estereotipos y esos prejuicios desde el deporte y en el deporte. 

Por el otro lado, la fundación ha desarrollado modelos de trabajo e intervención vinculados a la denominada disciplina restaurativa o disciplina positiva. 

Fundamentalmente, en este programa de respuestas restaurativas se trabajan tres espacios: en primer lugar se trabaja la relación entre disconductas dentro del terreno de juego y disconductas fuera del terreno de juego. Ayudando a la formación, junto con los códigos disciplinarios modernos de códigos de buenas prácticas o de conducta ética. 

En segundo lugar, se trabaja con la gobernanza en el ámbito del deporte, en términos de instituciones deportivas vinculadas a cuestiones de gestión, transparente, democrática, manejo de denuncias de distintos tipos de casos que ocurren hoy en el ámbito y afectan al mundo del deporte. 

Y por último, trabajamos las respuestas restaurativas, la capacidad que tengan las instituciones deportivas a nivel de clubs, federaciones provinciales o nacionales o internacionales de responder no solo en una lógica binaria de suspensión o no suspensión sino desde el punto de vista de un trabajo formativo a través de las respuestas en estos espacios.