Pedagogía restaurativa

Conflictos y escuela

La relación entre el conflicto y la escuela ha sido históricamente un tema objeto de grandes preocupaciones que están vinculadas, al menos, con dos aspectos:

    • Por un lado, la idea de que los procesos de aprendizaje requieren de un ámbito de cooperación para poder ser exitosos, es decir, las relaciones conflictivas dificultan la construcción y transmisión del conocimiento.
    • Y, por el otro lado, la convicción de que si la escuela debe participa de la formación de los individuos en tanto que personas, esto exige el desarrollo de las capacidades y destrezas necesarias para enfrentar las situaciones de conflicto.

En este sentido, la conflictividad en el ámbito escolar no es sólo una cuestión formal o estética sino que se trata de una variable que afecta directamente al proceso de aprendizaje y al desarrollo personal y competencial de los alumnos.

Los conflictos en la escuelas hoy

En los últimos años hemos asistido a un aumento de la diversidad y complejidad de los conflictos en nuestras sociedades. Éste fenómeno ha tenido, como era de esperar, su correlato en el ámbito escolar. Fundamentalmente, podrían destacarse cuatro características que apuntan a este ascenso en la dificultad del conflicto en la escuela:

    • El conflicto en la escuela incorpora cada vez más a diferentes sujetos; alumnos, padres, profesores, organismos provinciales de gestión y control, etcétera.
    • El conflicto escolar ha aumentado de intensidad de una forma tal que se ha convertido, en la mayoría de los casos, en un ejercicio radical de la violencia.
    • Los conflictos en la escuela han mutado hacia formas mucho más complejas que implican una mayor diversidad de factores implicados.
    • Estos conflictos escolares con más personas, con más elementos de violencia y con una mayor cantidad de factores detonantes han sufrido un proceso de normalización, naturalización y enquistamiento, especialmente, para los jóvenes que los generan o que los padecen.