Las habilidades mentales en rol

18/08/2021

De la misma manera que se puede medir la velocidad de un deportista o el largo de un salto, resulta interesante la idea de poder tener datos medibles que marquen el desarrollo empático, de la asertividad o la resiliencia de quienes practican un deporte. Por ejemplo, el enfoque y desenfoque es una capacidad más que emocional, racionalizadora de un espacio determinado.

Mejorar la performance

Creemos que es estratégico establecer procesos de medición y mejora de las habilidades mentales que un deportista debe desarrollar. Esto es a los efectos de mejorar su performance, teniendo en cuenta a, su vez, su posición en el terreno de juego. En este sentido, buscamos explicitar un modelo pedagógico para diferentes deportes y para los distintos roles que un jugador debe desempeñar.

No se trata sólo de medir la inteligencia emocional, sino seguir el desarrollo de las distintas competencias, destrezas y habilidades del ser. Es decir, de lo que hace un mejor desarrollo en tanto individuo para lograr un mejor desarrollo como deportista.

¿Qué proponemos?

Este programa se configura a partir de tres etapas de trabajo. La primera etapa se diagnostica el nivel y el desarrollo de las habilidades mentales de cada uno de los jugadores conforme a la posición o al rol que ocupan en el deporte. Se trata de identificar potencialidades y falencias en el jugador en referencia a esas habilidades mentales.

En segundo lugar está la etapa de trabajo formativo a partir del diagnóstico de situación de la primera etapa. El objetivo es lograr una mejoría en las destrezas y habilidades mentales requeridas para la posición que ocupa en el terreno de juego en el deporte concreto.

La tercera etapa del programa consiste en medir la mejoría que se ha generado a partir del proceso formativo. Esto se realiza desde la etapa de diagnóstico a la performance del jugador una vez pasado por ese proceso de formación.

Esta comparativa entre punto de diagnóstico y punto de resultado va a permitir corregir, mejorar y seguir trabajando con la mejoría del jugador en términos de su capacidad y comportamiento dentro del terreno de juego. Las mediciones se llevan a cabo a través de gamers o de encuestas con los jugadores en diferentes categorías. Es aplicable también al plantel superior en el transcurso de la temporada que permita crear un proceso valorativo, pero también posibilite la búsqueda del desarrollo de datos objetivos.